ALIMENTACIÓN FUNCIONAL Y EL PROCESO DE DESINFLAMACIÓN


Los alimentos funcionales son aquellos que además de aportarnos los nutrientes recomendados son beneficiosos para la salud reduciendo y previniendo edemas mediante la reducción de inflamación.

Se puede decir que el equilibrio salud enfermedad consiste en un proceso gradual de inflamación crónica es decir vivimos en un proceso constante de inflamación y dependiendo en gran manera de nuestro estilo de vida con una alimentación sana, ejercicio y el reposo, llámese sueño, meditación o yoga, contribuyen a que esta inflamación sea mínima y en ciertos casos nulo.

Por un lado esta inflamación influye en el metabolismo, especialmente en el de los azúcar y carbohidratos altamente refinados (harinas) y entre mayor sea el consumo de estos mayor habrá inflamación. Con el tiempo esto nos llevan a una condición que predisponen al proceso oxídativo colocando una sobrecarga no solo de radicales libres sino también en una acumulación de energía de reserva, depositando grasa en sitios estratégicamente ubicados predisponiendo en un futuro según el sexo y la edad a la obesidad y a una condición denominada el síndrome metabólico o síndrome X.

Si revisamos, el O2 es uno de los elementos esenciales para los organismos aeróbicos vivientes. Desde la formación de la tierra ocupa el 20 % de la atmósfera es indispensable para todos los procesos de vida. Puede ser toxico en dosis elevadas y su efecto colateral nocivo radica en la formación de radicales libres y de otros compuestos reactivos del oxigeno.

Que son los radicales libres?

Son moléculas muy inestables de carga negativa que contienen uno o más electrones no apareados.

De donde provienen?

De todos los procesos fisiológicos del organismo respiración, ejercicio, del metabolismo de los alimentos y de nuestras reservas de energía (grasas). También se pueden ser producto agentes externos del medio ambiente como la polución, el tabaco, la radiación, pesticidas, aditivos químicos y algunos medicamentos.

Como actúan?

Los radicales libres producen daños en el interior de la célula alterando de manera irreparable la regeneración y reproducción celular El organismo para contrarrestar el efecto nocivo de los radicales libres mediante tienen números antioxidantes naturales unos enzimáticos como la catalasa, súper oxido dismutasa, la glucosa 6 fosfato deshidrogenasa que son solo algunos ejemplos.

También existes números antioxidantes naturales no enzimáticos tipo proteínas tales como: transferrina y lactoferrina que ligan el hierro y lo transportan en la circulación. Sanguínea, Ferritina (almacena el hierro), ceruloplasmina (secuestra iones de cobre (Cu) para impedir la formación de radicales libres, albúmina.

También se incluyen la gran mayoría de antioxidante naturales vistos en el próximo artículo.

Los alimentos funcionales son aquellos que además de aportarnos los nutrientes recomendados, previenen y reducen el riesgo de enfermedad mediante un control sano en la alimentación, haciendo énfasis en los esquemas de proporciones de proteínas, carbohidratos y grasas, recientemente modificados teniendo en cuenta los últimos avances en nutrición.

Según el esquema moderno de la universidad de Harvard las proteínas son necesarias para construcción y restitución de los tejidos y muy lejanamente como fuente de energía.

Las grasas se recomiendan que sean mono insaturadas y otras del complejo omega 3, que provienen del pescado y no de los mariscos.

Por último los carbohidratos, nuestra principal fuente de energía se recomiendan como alimento funcional todos aquellos que no sean procesados o refinados. Aquí se descarta la harina blanca y todos sus derivados (panes), el arroz, pastas y papas. Se prefieren los cereales y panes multigranos, una variedad de arroz (basmatic), pasta que provenga solo de trigo duro. Pero además están los carbohidratos simples que están en verduras y frutas, los productos lácteos y en muchos otros se encuentran cereales y leguminosas (lentejas, fríjol rojo, soya y garbanzos).

Así que además contamos con compuestos naturales como el yogurt, leche cultivada y compuestos del cereal que constituyen fibra vegetal, como el salvado de trigo, avena natural y todos los compuestos germinados, altos en esencial fibra.

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